Te invito a mi fiesta 🍸

en

Creo que lo hemos conseguido. Por fin puedo enseñaros hoy la tienda online que tantos quebraderos de cabeza me ha dado.

El martes se volvió a estropear de nuevo la 💻 WEB, un problema del servidor. Me pasé toda la mañana llamando al soporte técnico para que me lo arreglasen de una maldita vez. Y creo que me odiaron. Y mucho.

Pero no fueron capaces de recuperar todo el contenido y perdí parte del trabajo que habíamos avanzado. Me pasé delante del ordenador toda la tarde volviendo a subir y editar todo y me sentí una pringada de primera.

Sorprendentemente no me enervé, ni me dieron ganas de mandar todo a tomar por el saco como de costumbre. Me acordé de lo que había subido a Instagram, de eso que había estado hablando con mi grupo de féminas por el chat.

Este tinglao está lleno de marrones y marronazos que te pueden chafar el día. Pero si eres capaz de encontrar la felicidad en un beso al llegar a casa, en encender la estufa cuando hace frío o en una sonrisa de tu hijo, el mundo se convierte en una atracción que marea mucho pero que resulta ser la más emocionante y divertida de todo el parque.

Así que me dije:

“calma, nena. Eres una pringui, pero una pringui sosegada.”

Y sí, después de hacernos 1000 fotos, llenar el suelo de confeti, bailotear y hacer un sarao de los buenos, hemos conseguido tener la shop a punto para enseñárosla.

Al fin y al cabo todo este rollo va de esto. Y yo soy la primera que tengo que repetírmelo una y otra vez para creérmelo.

Va de reírse del 🌍 mundo cruel, de bailar por casa, de taconear los marrones, de brindar por nada y reír por todo, de dejar huella y de ponerse bonita todos los días. Ya sabéis, hacer que cada día sea una fiesta.

Una amiga de Instagram escribía bajo mi foto:

La vida es bonita, desagradable, te regala y te quita y te invita a un baile sin música. Pero te encuentras una rosa, el sol brilla y mil maravillas. La vida es para vivirla.

Chapó. Que hay que poner música para bailar, poner ritmo a cada día, lentejuelas al lunes, un sombrero al martes, paraguas de colores a la ☔ lluvia, pintarse el morro y echar una sonrisa.

Y esto es Ishaces, una marca alegre, positiva y femenina para mujeres que bailan bajo tormentas aunque se les encrespe el pelo. Para las que van bonitas un lunes y un sábado. Y para las que sacan jugo a lo más árido.

 

Deja un comentario