Estilo, flores y felicidad💐

Yo que me imaginaba en una casa preciosa y limpia tomando un aperitivo con el maromo en el sofá, mientras leíamos o conversábamos plácidamente en un ambiente de lo más zen. Y ahí a nuestros pies, sentados de rodillas sobre el suelo, unos cuantos niños aseados jugando sin gurgutar. Tengo una casa, bonita, sí. Limpia,…

La receta de la pócima mágica 💫

Aquel día mi madre se enfadó mucho conmigo y no era para menos. Pero yo lo tenía claro y aquello no me gustaba nada, tenía que acabar con ello cuanto antes. Ese día fue el principio de esta aventura. Recuerdo coger a escondidas los retales de tela cuando íbamos a la modista a probar aquellos…

La felicidad está escondida bajo la mesa de tu cocina 🍴

¡Por fin tengo blog! Un cataclismo me lo quiso fastidiar, pero gracias a Roberto, que me ayuda un montón con todas estas cosas y me lo ha conseguido arreglar, ahora estoy la mar de contenta. Quién me iba a decir a mí que esto me iba a hacer entrar en un estado de ciclotimia incontrolable…

Sé que estuviste aquí.

  Hay muchas personas que se han ido y por aquí han dejado huella. Ya os lo he contado otras veces. Pero no hace falta marcharse para siempre, se puede estar vivito y coleando, brillar, dejar una estela y llevar el choker. Se diferenciar a un kilómetro de distancia cuando mi madre se acerca. Solo…

Es una mentira cochina.

Nunca imaginé que algo tan blanco pudiera acabar tan negro. Me levanté por la mañana y temerosamente me asomé a la ventana. ¡Hace sol! le grité al “maromo”. El día empezó de otra manera. Más luminoso, más brillante. Como si los rayos del sol diesen una dosis extra de vitaminas para llevar el día con…

Pobre niño rico.

La semana pasada leía esta noticia  que me dio mucho que pensar. Se trata de un perfil de Instagram  creado por chicos millonarios  en la que alardean de su estilo de vida. Cosas como mostrar su colección de tarjetas de crédito o presumir de relojes  y calculadoras hechas con oro, es de lo que trata esta…

¿Te gustan los niños Lottie?

Aquellos tiempos en que jugar era la preocupación más importante del día. No había que perder un instante y sacabas del armario lo primero que encontrabas, esos pantalones gastados de tanto restregarte por el suelo, esos playeros con extra de betún machacados de tanto saltar. O te ponías sin rechistar ese vestido lleno de volantes…

Tengo más de tres, soy joven, llevo tacones y soy feliz.

Cuando salimos de casa todos juntos, hay personas que hacen preguntas que suelen ser siempre las mismas. Pues quiero responder a  todas aquí. Pero antes quiero dar un ¡olé! a los que tienen varios hijos, un ¡olé! a los que tienen menos y otro ¡olé! a los que no tienen ninguno. Porque el número no…