La receta de la pócima mágica 💫

Aquel día mi madre se enfadó mucho conmigo y no era para menos. Pero yo lo tenía claro y aquello no me gustaba nada, tenía que acabar con ello cuanto antes. Ese día fue el principio de esta aventura. Recuerdo coger a escondidas los retales de tela cuando íbamos a la modista a probar aquellos…

Fuera caretas, y arriba las vidas normalmente imperfectas.

El otro día me levanté muy animada porque tenía un plan “glamouroso” con una amiga. Me había puesto monísima y había estrenado el “eyeliner” que me regaló mi hermana. Fui azotada a la cocina a preparar los desayunos de la tropa y el “brik” de leche se me resbaló de las manos, lo agarré al vuelo…