Siempre hay motivos aunque sea un shitty day🍸🍸

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Hace unos años, cuando todavía vivía en casa de mis padres, llegó una visita a casa. Cosa que era bastante habitual, porque aquello parecía el albergue municipal.

Mi madre me mandó abrir una botella de algo para el invitado, yo cogí  al tuntún una cualquiera del armario.

El buen señor no paraba de darnos las gracias por tanta atención y cada vez que terminaba el vaso 🍷volvía a servirse otro la mar de contento.  Mi  madre me miró con cara de: “Lo has hecho bien”

Por lo cual yo me sentí muy aliviada después de que uno de mis hermanos hubiese dado días antes a un comensal un huevo crudo  flotando en una tacita llena de agua.

Es lo que pasa cuando se le pide a un niño de 13 años que prepare un huevo pasado por agua.

O el día que se le cayó el café, lo recogió con la bayeta y la escurrió directamente en la taza. Mientras, nosotros nos reíamos detrás de la puerta del salón al ver a mis padres y al comensal sorbiendo ☕ a la vez que comentaban que iban a cambiar de marca de café.

Pero no era para menos que el contertulio nos diese tantas gracias ante semejante caldo.

Lo de semejante caldo lo supe después,  cuando mi padre llego a casa, vio la botella vacía encima de la mesa y se echó las manos a la cabeza.

Había abierto su botella de Moët & Chandon  que guardaba como un tesoro para cuando sus parientes pudiesen salir de Cuba o para cuando su equipo de fútbol ganase la liga o vete tú a saber.

Cosa que yo no entendía muy bien, porque no era la primera vez que atesoraba género de calidad hasta que las circunstancias lo mereciesen y luego acababa rancio escondido en el altillo de la cocina, si es que antes no lo encontrábamos nosotros.

Me gustaba más ver a mi tía inventándose siempre excusas para tomar una copa.

La recuerdo en las fiestas del pueblo haciendo brindis a grito pelado y lanzando el vaso por los aires.

Y no. No era ninguna zarina de Rusia, simplemente lo festejaba todo y era soberana de su  vida.

Ibas a su casa y le contabas que te había salido aquel proyecto que te tenía frita y ya estaba descorchando una botella. O que se te había quitado aquel grano horrible que asomaba en la punta de la nariz y al rato empezaba a sonar la cubitera.

He de puntualizar que mi tía no era alcohólica ni mucho menos, cualquier cosa en estado líquido servía para celebrarlo todo.

Donde caben dos caben tres o cuatro, solo hacen falta cuatro paredes y  mucho amor.

Y donde cabe vino cabe  champagne o leche, solo hace falta una copa y una razón.

Era una entusiasta de la vida, no necesitaba circunstancias extraordinarias para brindar cualquier día, todos los días  encontraba un pretexto: que no se le había pegado el arroz, que había encontrado aquel pendiente extraviado,  que había salido el sol o que su amiga Marina ya estaba mejor de aquella gripe.

Hay pocas personas que haya visto vivir con tanta intensidad y hacer real eso de que la vida es una fiesta y siempre hay motivos para brindar 🍹

Hasta en las circunstancias más difíciles y arduas siempre encontraba una razón para un chinchín.

Yo estoy acumulando en la recámara un montón de asuntos con mucho fundamento para chocar un par de copas. Bobe tiene la culpa. Os lo cuento aquí←

No tengo Moët & Chandon, y tampoco se lo puedo mangar a mi padre, porque creo que desde entonces no ha vuelto a tener un Champagne suculento en la bodega por si las moscas.

Pero tengo unas cuantas botellas de la cesta de Navidad que están esperando impacientemente a ser descorchadas.

Así que brindemos por:

Por eso hemos creado estas copas para tener siempre a mano:

Para instaurar motivos festivos en días de “estoy hasta al moño”. Para crear momentos de efusión cuando parece que no te da la vida. Para prepararte un Gin-tonic y sentirte muy chic con tus amigas. Para organizar una fiesta en la cocina. O para regalar a alguien con quien quieres tener un sarao de los que no se olvidan.

Ya sabes, esta primavera, sol, sombrero de paja, descorcha una botella y monta una “Cool party in a  shitty day” 🌱🌱

O vulgarmente dicho una fiesta cool en un día de mier…

 Porque siempre hay un motivo para brindar, los motivos nos sobran y las copas ya las tenemos ♥

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