No has ⏰ empezado y no lo harás. Reconócelo.

en

¡Feliz año a todos!

Alguno me ha preguntado que si estaba bien o había desparecido. Estoy vivita y coleando. Pero estas Navidades han sido un no parar. Ya sabéis, de casa en casa y de condumio en condumio 🐷 con toda la parentela.

Aun así no he parado de hacer cosas y dar vueltas a la cabeza y entre todas ellas ha nacido una nueva Ishaces. Una ilustración que nos acompañará de vez en cuando para plasmar con gracia esas historias y cosas que nos pasan por la cabeza. Ishaces soy yo y también eres tú. Somos nosotras montadas en este 🌍 mundo embrolloso y divertido.

ishaces 2017 en la cima del mundo

Y aquí ando con un montón de proyectos y propósitos para este nuevo año.

Sí, esos propósitos que apuntamos con optimismo para luego no cumplirlos.

Yo he anotado 📒 en la agenda bonita que me han traído los Reyes Magos todos ellos. Y me he esmerado poniéndolos con bolis de colores y pegatinas motivantes, ya sabes de esas de “autoayuda” pero no ha funcionado.

No he hecho ejercicio ni un solo día desde que empezó el año nuevo y así no va a haber manera de bajar las cartucheras que he nutrido con mimo durante estas navidades.

Tampoco he dejado de tomar 🍫 chocolate a mansalva, pero es que cuando me pongo nerviosa me da por ahí.

Lo de salir con tiempo de casa ha caído también en saco roto. Los dos primeros días de cole y me he quedado dormida 💤Y claro, una así se desmotiva.

Total, que esta cuesta de enero se me está haciendo muy empinada. No tengo chirucas ni dotes de montañera y además me pesa el pandero.

La casa se ha quedado hecha un asco después de las 🎈 fiestas. Metida en la vorágine no me había dado cuenta. Pero al llegar la rutina y parar de golpe, he descubierto debajo del sillón alguna peladilla envuelta en una manta de mugre y virutas de árbol de Navidad. Así que me ha dado una especie de síndrome del nido y me he metido un atracón de limpieza.

Ayer fui a cambiar un jersey del maromo y pasé como un tiro delante de la sección de mujer para no ser abducida por las rebajas. Mis bolsillos han quedado en bancarrota después del jolgorio y los mails con ofertas me persiguen👗

¡Ni propósitos, ni deporte, ni gaitas!

Me he quedado atrapada en el tiempo y estoy igual que en el 2016. No he evolucionado. Lo único que avanza fiel a los años son mis patas de gallo 🐓

No voy a hacer deporte. Me conozco. Tampoco voy a dejar de comer chocolate. Seguiré cogiendo esa chocolatina que está colocada en el súper al lado de caja con los otros productos de compra compulsiva, para que alguien como yo caiga sin remedio.

Me gusta vivir al límite y salir con tiempo de casa no va conmigo.

También sé que tarde o temprano caeré. Que una fuerza superior me arrastrará hacia ese departamento que pone bien grande: “Hasta el 70%” y hará que acabe en mi armario en contra de mi voluntad alguna ganga. Lo sé.

Así que me he parado a pensar, he arrancado la hoja de mi agenda y he vuelto a escribir de nuevo:

  • Estrenar ese kit de Gin-tónic que le han regalado al maromo e instituir los viernes como día oficial de la  🍸copichuela. Manta, sofá, peli y copa en mano. Él y yo solos, hablar y brindar.
  • Abrir el armario de juegos de mesa y retomar con la familia esa maratón semanal de Monopoly con todas sus consecuencias.
  • Ahorrar en una hucha el dinero de las chocolatinas y celebrarlo todos juntos con una chocolatada.
  • Hacer más fiestas y agacharme menos debajo del sillón.
  • Adelantar todos los relojes de casa 15 minutos.
  • Intentar hacer deporte durante quince días seguidos y si lo consigo premiarme con un chollo.
  • Hacer cada día algo que me guste y hacer cada día algo que guste a los que quiero.

Me han regalado un vinilo precioso que pone:

“Da a una chica el calzado adecuado y conquistará el mundo” 👠

No pretendo conquistarlo ni mucho menos. Primero tengo que colonizar mi hogar y con eso ya me doy con un canto en los dientes. Pero lo que está claro es que no soy muy de chirucas y que los tacones se clavan por el monte. Que las cosas cuestan, vamos.

Subir una montaña no es una broma y antes hay que prepararse y hacer un plan realista.

Trazando una buena ruta y paso a paso podemos llegar a la cima, incluso con tacones. Y que una vez que estemos arriba las vistas serán espectaculares 🌷🌱

¡Feliz año y a escalar se ha dicho!

Deja un comentario