Lo que se guarda en el corazón❤

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He de reconocer que no soy la típica mujer que va con tropecientas cosas en el bolso para el “por si acaso, pero sí es verdad, que encontrar las llaves 🔑 en el fondo de él, es toda una hazaña.

De ahí van saliendo todo tipo de triquis; dibujos de los niños, notitas cursis de reconciliación, una flor pocha que Bobe me arrancó del campo de su cole, una Pinypon, un pañuelo de mocos infantiles variados, otro dibujo, a veces unos gayumbos… y por fin las llaves.

Tengo una amiga a la que su hijo le regala palos y la verdad, no sé de que se queja, porque tengo otra a la que le meten piedras  y últimamente la veo un poco jorobada.

Aunque yo prefiero las flores pochas 🌻 de Bobe y los dibujos y notitas sensibleras de mis féminas.

Me hace gracia ver este tipo de bolsos que guardan tesoros. Porque lo son.

Esa piedra que recogió de esa tarde en el campo, es más preciosa que cualquier diamante.

O ese mensaje empalagoso lleno de corazones que las niñas me meten en el bolso al  lado del pañuelo mocoso, tendrá más historia que los manuscritos del Mar Muerto.

Y es que los buenos recuerdos se guardan en el corazón ♥ y a veces en una bolsa bonita

Por eso me he hecho con una caja XXL para ir guardando todas estas reliquias y poder mirarlas dentro de unos años. Y al sacar del cofre ese dibujo con su fecha anotada, volver atrás, a esos recuerdos.

Acordarme de aquellos días de verano , al ver el dibujo de ellos subidos en aquel árbol 🌳

O volver a columpiarles al mirar esa flor seca que estaba en ese parque.

Reírme cuando lea  todas las cursiladas recargadas en “rotu” rosa y volver a contemplar sus caras de niñas.

Al final las mejores cosas de la vida solo se pueden guardar en el corazón.

No caben en un cajón, ni se cuelgan de un armario, ni adornan ninguna estantería.

Las cosas que más ocupan, las que más llenan, se guardan en un espacio muy pequeño. El corazón.

Y es que de toda la vida, menos es más. Pero para todo.

Yo apuesto por enseñar a mirar, a contemplar, a SABER VIVIR y reconocer lo que en verdad nos abarrota.

Entrar en una tienda a mirar, y solo a mirar y no salir siempre con “algo”.

No tener en el acto el juguete del verano y educar en el arte de esperar.

Volver a jugar en el  trayecto del coche al “veo-veo” o a molestar al de al lado y darle codazos para pasar el rato.

Regresar al pueblo de toda la vida y charlar alrededor de una mesa de mantel de cuadros y que el aparato más usado sea la bici BH de hace mil años.

A comer pipas con los amigos durante horas hasta morir de un empacho.

Gastar más en alguna postal para enviar y gastar menos en recibir para mí.

Propongo comprar menos helados de la parte de arriba del cartel y salir más a buscar moras.

Ir a menos restaurantes y hacer más barbacoas en casa.

Hablar menos por el móvil y más cara a cara.

Subir a menos montañas rusas y trepar a más árboles.

Tener la riqueza de saber vivir y ser feliz con poco, que en realidad es lo máximo.

Porque menos es más y porque los buenos recuerdos se guardan en el corazón y a veces en un bolsa bonita.

Por eso hemos hecho la bolsa de este verano, para que metas tus 💌 postales, tu bronceador para no quemarte mientras le das al palique durante horas en esa terraza.

Para que metas las conchas que recojas de la playa, para que guardes tus fotos de los pinreles y dar envidia a la peña.

Para guardar el móvil con el que vas a capturar grandes momentos.

Y también cabe algún palo, una flor y un dibujo junto con el pintalabios y el Clinex usado.

Hay que dejar sitio en el corazón para que quepa lo bueno, y en Ishaces nos estamos desprendiendo de todo lo de la temporada pasada para dejar paso al verano.

Pronto novedades muy bonitas para para vivir grandes experiencias. Y mientras tanto Hemos tirado la casa por la ventana⇒⇒ ♥Súper rebajas!!!  

Esas Ansiasss!!!!

Nos vemos pronto!

 

 

 

 

 

 

 

 

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