Lo importante es intentarlo. ¿Has empezado?

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He dormido durante el verano como una ceporra y se me habían borrado las ojeras. No usé iluminador ni el corrector en todas las vacaciones y ayer ya tuve que ir a aprovisionarme de potingues para disimular mi falta de sueño, que mi madre me ha dicho que tengo muy mala cara sin ninguna compasión.

He empezado septiembre con muchas intenciones y ganas de comerme el mundo y en eso se ha quedado amigas, en miserables pretensiones, y lo único que me he comido han sido dos napolitanas del Carrefour entre pecho y espalda.

Yo que me había comprado una libreta ideal, llena de pegatinas y frases motivantes que me decían que podría con todo y que lo estoy haciendo muy bien. Es todo mentira cochina.

Había escrito con boli verde mi lista de objetivos y lo aderecé con las pegatas molonas ¡y ni con esas!

capturaAprovechando las rebajas y ante la mirada incrédula de mi “maromo” me hice con un “kit gimnástico” de lo más rosa, a lo cual no dudó en proponerme con guasa que no comprara nada todavía.

“¡Qué poca fe en mí! El vestuario estimula mucho para el arranque”, le dije. El cachondeo con este tema está llegando a límites insospechados.

Ahí sigue guardado en el cajón, y desde que Bobe empezó al cole el único deporte que he hecho es salir corriendo detrás de él cada vez que se da a la fuga llorando por la puerta de salida. Eso y cargarlo mientras convulsiona en mis brazos y se intenta escurrir cual anguila, os aseguro que también hace sudar mucho.

No quería volver a salir a la calle con una media de cada color, he descubierto que por las mañanas soy daltónica y es muy ridículo bajar la mirada y sentirte el payaso de “Micolor”. De ahí mi afán por preparar el atuendo la noche anterior y por el peligro de perder por el armario la mitad de las prendas que aparecen cuando vas a cambiar de temporada.

Apunté en mi lista muy entusiasmada, organizar y variar las cenas semanales para no repetir mucho los huevos con patatas y las salchichas con puré. Lo escrito, escrito está y sin más. Porque el Quiche del lunes, la tortilla rellena del martes y la pizza casera del miércoles se ha quedado en el papel y en mis glándulas salivales.

Me he puesto tibia de cervezas durante el verano, mi pantalón lo corrobora, pero los huevos con patatas saben mejor con un birra.

Acostarme temprano y desconectar el móvil era mi  propósito supremo y para ser sincera  me ha salido de pena. Tengo los horarios cambiados y por la noche estoy como una lechuza, así que ante el aburrimiento me he dedicado a mirar las fotos de perfil de mi WSP. No estoy durmiendo un carajo y me levanto hecha una piltrafa, lo que me lleva a confundir el azul marino con el negro, salir de casa con el tiempo justo para llegar al colegio como una loca despeinada, correr y correr pero sin mi “kit rosa”, beberme otra cerveza y que mis ojeras incrementen.

Es un círculo vicioso, lo sé.

Pensé que este septiembre iba a cambiar todo, la libretita traía muy claro que iba a conseguir todo lo que me proponga, ¡lo juro! ¡Lo ponía! La culpa la tiene la otra hoja que decía ¡No cambies nunca!

Tengo una amiga que dice que cuando lo ves todo negro es porque tienes las gafas de sol puestas y hay que quitárselas. Creo que tiene toda la razón, aunque yo prefiero llevarlas puestas, que con corrector no es suficiente.

Si no duermes un carajo, comes demasiadas croquetas congeladas o vas con la lengua fuera, puedes ponerte unas gafas chic, cocinar un pastel o llevar los labios rojos. Hay cosas que se pueden cambiar y por algo hay que empezar. Pero no te hagas ilusiones, en esencia siempre serás una calamidad.

Que todo depende de los ojos con que se mire, de las gafas que lleves puestas. Que los grandes progresos comienzan desde abajo y que ser una “disastrous it girl” no está tan malo. ¡Poco a poco, amigas!

Por apuntar que no quede, pincha en el descargable y empieza a escribir. Si lo intentas bébete una copa. Aunque todo se haya ido a tomar por el saco, siempre te quedará otra hoja.

Objetivos para intentar.

 

Plural: 6 Comentarios Añadir valoración

  1. jajaja. Lo que más me cuesta sin duda es lo de apagar el móvil a tiempo para dormir!!! Y si a eso le sumas que cuando por fin caigo derrotada mis niñas comienzan la fiesta de despertares nocturnos, MOMBIE en toda regla! jaja. Ánimo!!

    1. ishaces dice:

      Nos cuesta mucho a todos lo del móvil. Nos está envenenando!!
      Besotes!

  2. agustoencasa dice:

    Enhorabuena por el cambio y a seguir avanzando. ¡Cómo te entiendo! Gracias por no hacerme sentir como la única que no llega a sus propósitos, especialmente en el tema cenas. Un saludo! Tu tocaya Isa

    1. ishaces dice:

      Isa!!! Gracias!!
      Las cenitas…cuestan muchoo!!!!
      Y quién llega a todo?? Lo seguiremos intentando..
      Besos!!

  3. mghernaiz dice:

    jajajaja me encanta todo lo que haces!!! La energía que transmites!!!! Es el pequeño empujoncito que necesitaba para confiar en mi misma, leerte me ayuda un montón!!!! Que alegría haberte encontrado!!!!

    1. ishaces dice:

      Y yo a ti, Marta. Nos ayudamos mutuamente.
      Muchas gracias. No te das cuenta de lo mucho que vales!

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