La emocionante y estresante, pero muy feliz, Navidad.

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¡Llega la Navidad con sabor a mazapán…!

Es la época del año que más me gusta. Tiene magia. Me chifla ponernos el gorro y la bufanda, frotarse las manos de frío y echar vaho por la boca. Pasear por las calles iluminadas con un cucurucho de castañas asadas mientras se oye: “Pero mira como beben los peces en el río…” Aunque he de reconocer que acabo hasta las narices del “Yo me remendaba yo me remendé…” y del “campana sobre campanas…” ¡¿No existirán más villancicos en el mundo?!

Pues sí que los hay, este es mi favorito. Así que, enciende los altavoces y escucha mientras sigues leyendo.

Los peques están súper excitados por estas fechas, la emoción les invade y me encanta. Aunque, después de varios día oyendo las conchas que adornan en el baño haciendo raca, raca, mientras cantan “veinticinco de Diciembre raca, raca, raca…” con las manos y la boca embadurnadas de turrón y la casa llena de musgo, pajita, y las virutas que suelta el árbolito, se mezcla en mi interior una alegría y un “estoy hasta las bolas” y se respira un stress mágico en casa que no cambio por nada.

Todos esperan con gran ilusión el momento de poner el árbol y el nacimiento y a mí me sigue haciendo la misma ilusión que cuando era niña.

Lo vivimos todo de forma muy intensa, tanto que el “in” se va a tomar vientos y lo que acabo es tensa.

Sacamos la caja de los adornos y todos meten sus manitas a la vez, mientras yo digo: “¡cuidado, cuidado, cuidado!…. ¡cuidadoooo!” ¡Y no falla! Como siempre todos los años se rompen dos bolas, (aquí es cuando yo pienso… ¡estoy hasta las bolas!) que acaban hechas añicos y alguien se corta, y acaba llorando, mientras se forma un barullo tremendo en el salón, con el agua oxigenada entre patas, los adornos por el suelo, el remendaba de fondo y Checho haciendo “raca, raca” con las conchas.

Ya nos lo hemos tomado como una tradición y decimos que a ver quién es el que este año rompe las bolitas, y nos lo  tomamos a risa.

JARRÓN-ISHACES

 

Este año, como novedad se rompió el jarrón del salón.

Menos mal que no era el jarrón de porcelana japonés que no tengo, era de Primark.

 

 

Lo más divertido es ponerse la ropa de batalla y las katiuscas y salir a por musgo. Esta vez solo se cayeron dos en un charco.

Luego toca sacar la caja del Belén, y el pobre San José acaba en urgencias anualmente, escayolado, degollado o amputado. Y es que hay amores que matan y amores que amputan. Entonces es cuando  sacamos el Súper Glue y niquelado.

La siguiente parte es que todos quieren poner belenes en su cuarto y, cuando entro en la habitación de las niñas, me encuentro en una mesa la caja del Carrefour a modo de portal de belén, con un spiderman por San José, la Barbie Malibú haciendo de la Virgen maría (muy apropiado), Mufasa y Pumba simulando a la mula y el buey, mientras los Gormitis les llevan oro, incienso y mirra. Y a ver quién les dice que quiten eso, que en vez de parecer la “Buena Nueva” parece el final de los tiempos.

Antes de acostarse todos van a dar un besín baboso al Niño Jesús y, mientras limpio los pegotes de la figurita con una toallita de bebé, pienso: “el Niño que es más bueno y paciente que yo, estará feliz de este embadurne enamorado.”

La Checho y la Ponyo reciclaron 2.000 porquerías con purpurina y colgaron por toda las casa los tubos del papel higiénico y 300 recortes navideños, fueron pegados por puertas y paredes. Y entonces yo canto “¡yo me remierdaba, yo me remierdé …!”

Pero me acaba gustando y, guardo en mi caja de recuerdos todos sus obras de arte en las que apunto el nombre y la fecha y, que de vez en cuando me gusta ojear. Y sé que algún día extrañaré todos esos adornos monstruosos cuando mi casa esté pulcra y limpia.

En el coche sólo se oye el disco de villancicos así que, gracias a Dios, variamos el repertorio musical y cambiamos la canción de “voy al colegio, cuantas cosas voy a aprender…” por el “Ande, ande, ande, la marimorena…” una y otra, y otra, y otra vez…La marimorena que se monta, mientras mi morena, que quiere ser artista, hace de  voz principal con su soprano de pito y los demás coristas la acompañan dando palmadas y tocando el tambor con lo que improvisen.

Y esas vocecillas se quedan incrustadas en los oídos durante un rato, haciendo “piiiiiii” y, encima se te pega la canción y no puedes parar de canturrearla durante todo el día.

Y me encanta este barullo, esta felicidad estresante de los niños, el raca, raca, sus cánticos desafinados y pisotear por la casa tierra y nieve de poliespan.

Me encanta poner el misterio y curar a San José, y me encanta poner el árbol en familia mientras mi morena grita Navidad, Navidad…y “Bobe” anda de un lado para otro en plan Chiquito de la Calzada porque ya está estreñido de tomar tanto turrón.

Os dejo unos adornos de Navidad muy, muy fáciles de hacer, paso a paso.

RAMAS-ISHACES
Aprovechar, salir en familia a buscar ramitas y recopilar unas cuantas.

RAMAS-ISHACES

RAMAS-ISHACES
Recoger a dos niños de un charco e ir a poner la lavadora.
RAMAS-ISHACES
Hacer un ramo y atarlo fuerte con una cuerda.
RAMAS-ISHACES
Otra opción es unir los extremos y hacer una corona.
RAMAS-ISHACES
Buscar una cinta bonita y enrrollarla alrededor con fuerza.
RAMAS-ISHACES
Hacer lo mismo con la corona y dejar un sobrante de cinta, para después poder colgarlo.
RAMAS-ISHACES
Cortar la cuerda que pusimos antes y quitarla.
RAMAS-ISHACES
Colgar unos adornos que tengas, enganchándolos en las ramas.

RAMAS-ISHACES

RAMAS-ISHACES
Busca unas ramas bonitas.
Engancha el tallo por dentro de la cinta.
RAMAS-ISHACES
Escoger un adorno chuli, por ejemplo un angelito y pegarlo en la cinta por donde se cuelga.

¡Ya está! Súper fácil, económico y bonito.

RAMAS-ISHACES

Adorno navideño El blog de Ishaces

O si lo prefieres puedes colgar la corona en vertical.

RAMAS-ISHACES

¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!!

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. mamapuede dice:

    La Navidad es tan bonita como estresante, pero hay que disfrutarla.
    Mi árbol este año esta torcido porque todos los adornos están puestos en el mismo lado pensé ¡que horror! y luego dije, pero si ellos están orgullosos de su obra de arte ¿quién soy yo para modificar? y así lleva desde el puente en el que lo pusimos, bueno, igual no que parece que los adornos cobran vida y están esparcidos por la casa, pero pienso lo mismo que tú, cuándo tengamos la casa ordenadisima y el árbol perfectamente colocado lo echaremos mucho de menos

    1. Isa dice:

      Jajaja tienes toda la razón! Hay que disfrutar de todas estas cosas que son las que merecen la pena y hacen la vida más divertida. ¡ Bendito desorden!

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