Estilo, flores y felicidad💐

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Yo que me imaginaba en una casa preciosa y limpia tomando un aperitivo con el maromo en el sofá, mientras leíamos o conversábamos plácidamente en un ambiente de lo más zen. Y ahí a nuestros pies, sentados de rodillas sobre el suelo, unos cuantos niños aseados jugando sin gurgutar.

Tengo una casa, bonita, sí. Limpia, dependiendo del ángulo desde el que se mire. El ángulo de debajo del sillón está lleno de maíces de la peli del sábado y puede que haya algún que otro trozo de galleta rancia entre las ruedas de un cochecito 🚗 de Bobe.

Lo mismo pasa si miras las ventanas desde el ángulo por donde da el sol, y entonces descubres una nariz y una boca marcada en el cristal.

También tenemos sillón, pero todavía no hemos descubierto muy bien cuál es su función. De finde en finde, vamos probándolo y estamos llegando a la conclusión de que es un objeto que sirve para sentarse.

Los niños los tenemos también, aunque a veces juegan con los mocos colgando y armando demasiado estruendo.

Repito hasta la saciedad que la vida es una fiesta y que siempre hay razones para 🍸 brindar, y a veces me cuesta creérmelo a mí misma debido a mi trastorno bipolar.

A lo largo de este año, desde que empecé con todo esto, he recibido muchos mensajes en los que halagan mi maravillosa vida , o me cuentan marronazos de verdad esperando encontrar alguna solución. Mi vida es de lo más normal y soy yo misma la que me repito todas estas cosas para aprender a bailarla.

Ayer alguien me dijo:

“Estoy harta de todo. Y me estoy desintoxicando de la redes sociales. Me aburre ver la falsa vida perfecta de la gente”

No os dejéis engañar, detrás de cada foto hay una historia y la que se cuenta no es siempre la real

La vida es dura y a veces dan ganas de mandar al traste las copas, la ginebra, el confeti y toda la parafernalia y para lo único que toco el sillón últimamente es para sacudir los cojines de encima y observar lo bonito que queda todo bien colocado.

A todas nos hubiera gustado ser una “mademoiselle” de la vida y cambiar las carreras, el moñaco, las prisas, las cacerolas por una estampa más idílica. Por un el pelo brillante al viento, una charla sosegada café ☕ en mano en una mesa de forja blanca adornada con flores, llegar a casa pausadamente y que oliese a lavanda.

Pero las fiestas son ruidosas, una pista de baile no tiene sillones y  se puede brindar con un vaso de leche.

Vamos, que todo depende del ángulo desde el que se mire.

Que al final siempre encontramos una razón para sonreír, para poner 🌷flores y aromas deliciosos a este montaje.

Para recoger ese confeti del suelo y lanzarlo una y otra vez por los aires.

Todas las que formáis parte de Ishaces sabéis de lo que os estoy hablando, sabéis de qué va todo este rollo y sabéis que Ishaces somos todas nosotras en el día a día intentando poner magia, música, color y estilo a lo auténtico, para crear una realidad bucólica un poco perra.

Y como todas estas cosas que me contáis me sirven de inspiración estamos poniendo flores por doquier a todo este sarao y estamos preparando la colección de primavera que va a ser muy bonita. Aguja en mano y con el dedo hecho un callo os digo que  estará lista próximamente en la shop.

Ya sabes, lo que se lleva es ser auténtica y alguna que otra floritura 🌹

Feliz día y a ser auténticas!

 

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