El augurio de una galleta china📜

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Estoy en una fase de trastorno de identidad.

El domingo vinieron a comer unos amigos a casa y trajeron unas galletas chinas. De esas que partes en dos y traen un mensajito dentro. Me hizo mucha ilusión, siempre he visto en las películas moñas de sábado noche como la prota cañón lee un mensaje 📃cargado de amor que promete la felicidad eterna y grandes proyectos con su querido, que se encuentra cenando con ella a la luz de una vela.

Mi historia es más cutre. Estábamos en casa y nos habíamos terminado el soufflé de chocolate.

No había 🔥 velas, pero estaba mi maromo y unos cuantos niños con los morros sucios, mis amigos y yo.

Lucia sacó la caja y fuimos abriendo de uno en uno la galletita en cuestión.

Todos fueron grandes presagios: Mi maromo va a llegar lejos y Lu va a tener muchos cambios positivos 📈 Por no hablar del Gato que con trabajo va a conseguir todo lo que se proponga.

Todos, menos el mío. Mi vaticinio fue una caca 📉

Soy una mentirosa. Así de claro.

Nadie me cree. Es lo que me ha dicho un montoncito de harina y mantequilla 🍪

Diez galletitas con mensajes esperanzadores menos el mío.

Entre eso y que Samanta ha dicho que no tengo calidad de vida me estoy empezando a preocupar seriamente.

Quizás no me haya encontrado a mí misma o tal vez os esté engañando y no os estoy contando toda la verdad.

Estos últimos días he frito a base de bien a mi camarada y amigos con todas mis comeduras de tarro. Y todos me han dicho lo mismo: “Isa, no te sabes vender”

He oído esto varias veces a lo largo de esta semana.

Una amiga me llamó por teléfono y me soltó la frasecita de marras: “Isa, es que no te lo crees. Eres empresaria”

A mí eso me sonó un poco grande y todavía no me atrevo a bautizarme con ese nombre.

Pero esta semana delante de un grupo de gente me preguntaron que a qué me dedicaba y tuve que pensármelo dos veces antes de contestar.

Así que he tenido que pararme para persuadirme a mí misma de lo que soy y para convencerme de que Ishaces va bien.

Llevo un año desde que empecé con este sarao. Es poco, lo sé. Pero durante este tiempo han ocurrido muchas cosas y existe mucho trabajo detrás de todo esto.

            

 

 

 

 

Me he pasado horas yendo a clases para aprender a manejar doscientas aplicaciones y aprender a hacer un blog decente. Mucho tiempo en la imprenta y buscando proveedores. Clases nocturnas vía Skype para saber cómo montar una shop.

Fotos y fotos hasta conseguir una que no salga borrosa. Hacer de modelo 👗 porque el presupuesto no me da para más.

Detrás de todo esto hay 📷 fotográfas, ilustradoras, diseñadoras gráficas y una gran social media manager. ¡Vamos, un tinglao de narices!  Por no hablar de la brasa extrema que les doy a mis mentores y al maromo con mis locuras.

Durante este año he tenido 315.000 visitas al blog y quizás por pudor no lo había contado. La cosa va bien.

Me han obligado a decirlo y a repetírmelo a mí misma.

Lo estoy haciendo bien, ¡coña! ♥ 

A la galletita china le digo que las únicas mentiras que digo son hacer creer al maromo que me he comido tres bombones 🍫 cuando en realidad son seis los que me he metido entre pecho y espalda. A Samanta le digo que soy feliz y también que soy empresaria del mejor proyecto que es mi familia. A mí misma me digo que estoy emprendiendo, pero sobre todo, aprendiendo mucho y que Ishaces va bien.

Y a vosotras os digo que tenéis un sorteo en Instagram para celebrarlo todo. Que he encontrado mi identidad, que ha sido mi cumpleaños, que sabemos encontrar la fortuna en las pequeñas cosas de la vida y no en una puñetera galleta. Y que Ishaces somos todas nosotras, y sin vosotras este sarao no sería posible.¡¡Gracias!!

Lo estamos haciendo bien, ¡coña! ♥

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